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Crescimento com distribuição

Educación y Salud

 

Victoria del pueblo brasileño

En 2007, la oposición al gobierno Lula festejó la derrota de 140 millones de brasileños que dependen del Sistema Único de Salud (SUS). Al derribar la Contribución Provisoria sobre el Movimiento Financiero (CPMF), los partidos anti-Lula eliminaron de los ingresos del Ministerio de Salud nada menos que R$ 40 mil millones por año

Royalties para educación: conocimiento – que llevó al Presal – generando cada vez más conocimiento  Foto: Divulgación/MEC

Desde entonces, la salud pública perdió alrededor de R$ 250 mil millones que serían recaudados por medio de la CPMF. Recién ahora, gracias a la ley que destina al sector el 25% de los royalties del petróleo, la salud conquista otra importante fuente de financiación. Una victoria del pueblo brasileño, sobre todo de los que luchan por la salud pública universal y de calidad.

Ahorro para áreas sociales y combate a la pobreza

Además de los royalties para salud y educación, la legislación propuesta y sancionada por Lula y Dilma creó el Fondo Social del Presal, una especie de caja de ahorro para el futuro del país. Parte de los recursos de la explotación del Presal será destinada a ese fondo soberano, cuyos rendimientos servirán para inversiones en programas y proyectos de combate a la pobreza y para el desarrollo de las áreas sociales.

Hasta que se cumplan las metas establecidas en el Plan Nacional de Educación, el 50% de los recursos recibidos por el Fondo Social se destinará a educación y a salud. El restante de los recursos irá a otra áreas estratégicas, como Cultura, Deporte, Ciencia y Tecnología, Medio Ambiente y Mitigación y Adaptación a los Cambios Climáticos.

Recursos adicionales empiezan a llegar en 2014

Ya en 2014, educación y salud empiezan a recibir inversiones adicionales de R$ 1,81 mil millones, gracias al Presal. Para 2015, están previstos R$ 3,04 mil millones adicionales, número que casi se duplica a R$ 5,74 mil millones en 2016. En 2018, ese monto deberá llegar a casi R$ 13 mil millones. En total, hasta 2022, la explotación de las capas de Presal debe asegurar una inversión extra de casi R$ 112 mil millones a educación y salud.