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Política de Defensa

Las Fuerzas Armadas preparadas, con equipamientos de última generación, para defender la paz y el protagonismo de Brasil en el mundo

Fuerzas Armadas de Brasil: preparadas y equipadas para la defensa del territorio y para la cooperación en misiones de paz / Foto: Sgt. Johnson/Agencia Fuerza AéreaCon Lula y Dilma, las inversiones en defensa crecieron diez veces: de R$ 900 millones en 2003 a R$ 8,9 mil millones en 2013. Mucho más que eso: con Lula y Dilma, Brasil conquistó por primera vez una política de defensa a la altura del protagonismo del país en el escenario mundial. Formulada por el gobierno Lula y reiterada por el gobierno Dilma, la Política Nacional de Defensa parte del principio de que Brasil es pacífico, pero no puede ser indefenso. Es necesario asegurar nuestra soberanía, nuestra integridad territorial y nuestras riquezas, como, por ejemplo, los inmensos campos de Presal, la Selva Amazónica y las mayores reservas de agua dulce del mundo. Para ello, es indispensable disponer de Fuerzas Armadas bien remuneradas y equipadas, lo que llevó a los gobiernos del PT a invertir cada vez más en la valorización del personal y en un programa de capacitación de la industria de defensa que atienda a las necesidades del país.

“Es imprudente imaginar que un país con el potencial de Brasil no enfrente antagonismos al perseguir sus legítimos intereses”, afirma el texto de la Política Nacional de la Defensa, aprobado por el Congreso en 2013.
 

 

Brasil avanza en la producción de aviones de transporte, blindados, misiles, helicópteros y submarino de propulsión nuclear

Desarrollado por el Ejército y fabricado por Iveco, el blindado Guaraní está listo para ataque, defensa, patrulla y misiones de paz Foto: Tereza Sobreira/Ministerio de Defensa“La defensa del país es inseparable de su desarrollo”, afirma el texto de la Política Nacional de Defensa. Así, en los últimos 12 años, además de la modernización de las Fuerzas Armadas, el gobierno federal viene invirtiendo en la consolidación de una industria de defensa autónoma, con el desarrollo de tecnologías bajo dominio nacional.

La convicción de los gobiernos del PT es de que en el mar, en la tierra y en el aire, Brasil tiene que estar listo para disuadir (desalentar) amenazas o agresiones provenientes de cualquier cuadrante del globo. De allí la importancia de las inversiones en proyectos estratégicos, como el vehículo blindado Guaraní, el Sistema de Monitoreo de Fronteras (Sisfron), que incluye radares, sistemas de comunicación y vehículos aéreos no tripulados, el Sistema de Gestión de la Amazonía Azul (SISGAAZ), el avión de transporte KC-390 y el Programa de Desarrollo de Submarinos (Prosub), que pone a Brasil en el selecto grupo de países con capacidad para construir submarinos de propulsión nuclear.

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El ministro de Defensa, Celso Amorim, habla sobre el primer submarino brasileño de propulsión nuclear:

 

 

Aviones cazas suecos tendrán 40% del desarrollo y 100% del ensamblado final en Brasil

La compra de los aviones cazas Gripen, de fabricación sueca, sigue la directriz de consolidación de nuestra industria de defensa, con total transferencia de tecnología a Brasil / Foto: FAB/divulgaciónLa adquisición de los 36 aviones cazas Gripen NG, de tecnología sueca, sigue la directriz de consolidación de nuestra industria de defensa: 40% del desarrollo y 100% del ensamblado final de las aeronaves estarán a cargo de empresas nacionales, con total transferencia de tecnología.

Con Rusia, Brasil firmó una alianza en el sector de defensa antiaérea: fueron adquiridas cinco baterías de misiles antiaéreos, también con transferencia de tecnología. Los equipamientos serán utilizados por el Ejército, por la Marina y por la Aeronáutica.

Preparados para la defensa de nuestras riquezas y, al mismo tiempo, fortalecidos para la paz

“Brasil no tiene enemigos, pero no puede descartar la hipótesis de ser implicado (aunque a desgano) en disputas militares, ya sea para defenderse de una acción que tenga como objetivo sus recursos, o en función de conflictos entre terceros, que vengan a afectarlo”, afirma el ministro de Defensa, Celso Amorim.

“El avance de la industria de defensa brasileña es básico para asegurar la autonomía en un área vital para que la sociedad pueda vivir tranquila. Tanto en la seguridad pública en grandes eventos, como para protegernos en posibles conflictos, o hasta en las misiones de paz en las que participa Brasil”, completa.

Al mismo tiempo que se prepara como nunca para la defensa de nuestra soberanía y nuestros recursos, Brasil se fortalece para la paz. Además de la disuasión, la política de defensa brasileña se basa en la estrategia de la cooperación militar con países de América del Sur y de África. Para los gobiernos Lula y Dilma, el complemento de una política externa pacífica es una política de defensa robusta. La construcción de un país cada vez más pacífico también implica estar cada vez más preparado para la defensa de su soberanía.