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Direito e Cidadania para todos

Conferencias, Consejos y Defensorías

 

Participación popular ayuda en la elaboración de políticas innovadoras, como el Marco Civil de la Internet

Antes, decisiones que impactaban la vida de millones de ciudadanos brasileños eran tomadas exclusivamente por técnicos y dirigentes de los ministerios. Con Lula y Dilma, fueron creados, ampliados y fortalecidos varios canales de interlocución entre gobierno y sociedad, como consejos, defensorías, foros y mesas de diálogo. Políticas innovadoras fueron formuladas tras amplia consulta pública.

Un ejemplo es el Marco Civil de la Internet, ley que establece reglas, derechos y deberes en la red mundial de computadoras. El texto fue debatido de manera colaborativa y abierta entre 2009 y 2011 y aprobado en abril de 2014. La sanción de la ley fue festejada por los participantes del foro internacional Net Mundial y elogiada por el propio creador de la red, Tim Berners-Lee.

Con el Marco Civil, Brasil se volvió el primer país del mundo en regular la Internet. Y lo más importante: sin sacarle cualquier derecho al internauta. Al contrario. La nueva legislación asegura derechos fundamentales a los usuarios brasileños de la red mundial de computadoras: libertad, neutralidad y privacidad.

Consejos aseguran la participación de la sociedad en la formulación de políticas públicas

Son hoy 35 consejos nacionales y cinco comisiones, cuya composición cuenta con expresiva presencia de representantes de la sociedad civil. El Consejo de Transparencia Pública y Combate a la Corrupción, por ejemplo, creado por el presidente Lula, tiene 20 integrantes: ocho del Ejecutivo y diez de la sociedad civil, además de dos autoridades públicas invitadas.

Los consejos tienen competencia para aprobar directrices en los más diversos sectores, como salud, educación, asistencia social, seguridad alimentaria, desarrollo económico y social, juventud, promoción de la igualdad racial, derechos de la mujer, de la persona mayor, del niño y del adolescente.

De simples depósitos de quejas, defensorías se convierten en entes fundamentales para el fortalecimiento de la democracia

Antes ocupando un espacio secundario en la administración pública, funcionando solo como depósitos de quejas, las defensorías públicas federales se volvieron fundamentales en el estímulo a la participación popular y al fortalecimiento de la democracia.

Además de las cerca de 270 defensorías públicas federales que auxilian al ciudadano en sus relaciones con el gobierno, la Defensoría General de la Unión está a punto de transformarse en el órgano de coordinación del inédito Sistema Federal de Defensorías Públicas. Eso asegurará que la información sea compartida entre todas las defensorías del gobierno, ministerios, estatales y empresas públicas.