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O povo em primeiro lugar

Mi Casa, Mi Vida Rural

 

Venciendo dificultades de acceso

Mi Casa, Mi Vida Rural va adonde ningún otro programa habitacional ha llegado jamás. Muchas veces, es necesario abrir una carretera o cruzar ríos para llevar el material de construcción hasta su destino. Pero el esfuerzo del gobierno vale la pena. Si no fuera por el programa, la mayoría de los beneficiados de las áreas rurales no tendrían cómo construir o reformar sus viviendas. Muchas veces, el agricultor se saca el crédito, compra el material y construye la casa con las propias manos y la ayuda de amigos, parientes y vecinos. Gracias a esa mano de obra solidaria, ahorra dinero para construir una casa todavía mayor y mejor.

Como funciona

La construcción de las casas obedece a especificidades culturales y de clima. Hay diferencias en las viviendas para comunidades indígenas y quilombolas, por ejemplo. Para acceder a los recursos, las familias deben buscar la alcaldía, el gobierno del estado o una entidad organizadora (asociación, cooperativa u otra modalidad de organización). Esa entidad es la responsable de la elaboración de los proyectos y la intermediación entre las familia y las instituciones financiadoras, como Caixa Econômica Federal y Banco do Brasil. Las familias beneficiadas reciben además capacitación técnica y orientación sobre gestión de la propiedad rural, cooperativismo, participación de la mujer en la gestión de la propiedad y acciones que busquen la permanencia del joven en el campo.

Condiciones de financiación

En la zona rural, el Programa Mi Casa, Mi Vida tiene reglas un poco distintas: el crédito para construcción o reforma es de hasta R$ 30.500,00 para la región Norte (a causa de las largas distancias) y el semiárido (para asegurar la construcción de cisterna) y de hasta R$ 28.500,00 para el restante del país. Las familias con ingresos de hasta R$ 15 mil al año pagan tan solo un 4% del valor del préstamo, en cuatro años. Familias con ingresos entre R$ 15 mil y R$ 30 mil por año tienen subsidio de R$ 7.610,00. Las que ganan entre R$ 30 mil y R$ 60 mil por año tienen acceso a una tasa de interés subsidiada del 7,16% al año.

¿Quiere saber más?

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