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Crescimento com distribuição

Crédito y Microcrédito

 

Microcrédito para Crecer

Cartera del crédito consignado llega a R$ 221,8 mil millones

Reivindicación de las centrales sindicales, atendida por el gobierno Lula, el crédito consignado - cuyas cuotas son deducidas directamente de la nómina de pago de persona física - ayudó a ampliar el acceso al crédito por parte de los trabajadores asalariados y beneficiarios de la seguridad social, además de reducir las tasas de interés cobradas en estas operaciones. En diciembre de 2013, el volumen total de crédito consignado fue de R$ 221,8 mil millones (R$ 17,9 mil millones a trabajadores de la iniciativa privada, R$ 137,1 mil millones a servidores públicos y R$ 66,7 mil millones a jubilados y pensionistas del INSS). Un aumento del 103% respecto al mismo período de 2008, según datos del Banco Central publicados por el Dieese.

Sepa más sobre la política de crédito de los gobiernos Lula y Dilma

Jubilados y pensionistas están entre los mayores beneficiados

El volumen de crédito consignado para jubilados y pensionistas del INSS, que beneficia principalmente a los más pobres, saltó de R$ 30,7 mil millones en diciembre de 2008 a R$ 66,7 en diciembre de 2013, un crecimiento del 117%. Con las facilidades ofrecidas por el crédito consignado, más la política de valorización del salario mínimo y la gratuidad de medicamentos para diabetes, hipertensión y asma, además del descuento de hasta 90% en otros 115 ítems disponibles en la Farmacia Popular, los jubilados y pensionistas han ganado un refuerzo en el presupuesto y mucha más calidad de vida. En los gobiernos anteriores a Lula y Dilma, sucedía lo opuesto: las jubilaciones y las pensiones eran mucho más bajas, una vez que no había una política concreta de valorización del salario mínimo; tampoco existía la distribución gratuita de medicamentos para las personas mayores, uno de los ítems que más pesaban en el bolsillo de los jubilados y pensionistas.

Sepa más sobre el programa Farmacia Popular.

Crédito rural y fomento fortalecen el cultivo de los pequeños productores del interior

Los R$ 2,2 mil millones a los que pocos agricultores familiares concentrados en la región Sur tuvieron acceso en 2002 se transformaron en R$ 24,1 mil millones en la cosecha 2014/2015, disponibles para todo Brasil. Con más crédito del Pronaf - además de expansión de la red de asistencia técnica, programas de adquisición de alimentos, Luz para Todos, Agua para Todos etc. - millones de familias pudieron plantar y cosechar con seguridad, comercializar con ganancias y fortalecer las raíces en la tierra natal. La migración del campo a la ciudad cae cada día. Para combatir los efectos de la sequía en el Nordeste, la mayor de las últimas décadas, el gobierno Dilma creó el Plan Cosecha del Semiárido, destinando R$ 7 mil millones a la agropecuaria de la región, además de un beneficio mensual de R$ 80 - el Bolsa Sequía - para 1,3 millón de agricultores temporalmente impedidos de producir debido a la sequía.

Sepa más sobre el apoyo del gobierno federal a la agricultura familiar.

De las 287 mil familias agricultoras beneficiadas con asistencia técnica por el Plan Brasil Sin Miseria, alrededor de 60 mil ya están recibiendo recursos del Programa de Fomento a las Actividades Productivas Rurales. Son R$ 2,4 mil por familia, divididos en tres cuotas, a fondo perdido, para financiar la implantación de los proyectos de estructuración productiva elaborados por los técnicos. Se puede utilizar el dinero en la compra de plantones, semillas, fertilizantes, herramientas y animales, o entonces costear actividades no agrícolas, como un taller de costura, siempre que les genere ingreso a las familias beneficiarias.