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Energías renovables

Brasil invierte en matriz energética cada vez más limpia

Generación de energía eólica creció 829% entre 2006 y 2013 / Foto Paulo rsmenezes Cuando el PT llegó a la Presidencia de la República, trajo consigo la certeza de que un país en busca del desarrollo sostenible debe invertir en una matriz energética cada vez más limpia y renovable.

En ese sentido, las gestiones de Lula y Dilma vienen estimulando el crecimiento y la consolidación de la producción de energías limpias y renovables - algunas ya consagradas en la historia, como el alcohol/etanol, y otras cada vez más fuertes, como la eólica. De 2006 a 2013, la energía generada por el viento creció impresionantes 829% en Brasil.

A mediados de 2014, la participación de la energía eólica en la matriz energética brasileña había alcanzado a cubrir una franja de 2,88% del total, con cerca de 3.700 megawatts (MW). El sector cuenta hoy con 181 emprendimientos y una capacidad instalada de 4.500 MW.
La expectativa es la de que, hasta el final de 2018, la capacidad instalada salte a cerca de 13.500 MW, energía suficiente para abastecer a más de 20 millones de viviendas.

El promedio anual de Brasil para inversiones en parques eólicos, que venía siendo del orden de los R$ 10 mil millones, deberá saltar a R$ 23 mil millones en 2014.

 

¿Lo sabía?

En 2006, en el estado de Rio Grande do Sul, entró en operación aquel que era, entonces, el mayor complejo de generación de energía eólica de América Latina, con 150 MW de capacidad instalada: el Parque Eólico de Osorio. La primera torre pasó a funcionar en abril de aquel año, inaugurada por el entonces presidente Lula. Y en diciembre del mismo año se concluyó la instalación de las 75 torres. Hasta el final de 2015, empero, Rio Grande do Sul albergará el nuevo detentor del título de mayor de América Latina: el Complejo Eólico Campos Neutrales. Ubicado en el extremo sur del estado y compuesto por los parques eólicos de Geribatu, Chuí y Hermenegildo, el polo tendrá un total de 302 aerogeneradores, con 583 MW de capacidad instalada e inversión total del orden de R$ 3,5 mil millones.

 

Nuevas hidroeléctricas: más energía con menos impacto ambiental

Brasil es uno de los países con mayor potencial de generación de energía hidroeléctrica del mundo, y cuenta con tecnologías avanzadas para ese tipo de emprendimiento. Las usinas construidas más recientemente, como Santo Antonio y Jirau (en el río Madeira, estado de Rondônia) y Belo Monte (en el río Xingu, estado de Pará), ya adoptan la tecnología de hilo de agua, con almacenamiento reducido, lo que significa menos áreas inundadas.

La generación varía según la cantidad de agua del río a lo largo del año. La usina genera más energía en las épocas de crecida y menos en los momentos de sequía. Además, las nuevas usinas producen a partir de la tecnología de las turbinas bulbo (entre las mayores hoy en el mundo). Con la suma de esos elementos, es posible producir más energía con menos área inundada por el embalse del río.

Datos que sirven como medidas de comparación: La usina de Belo Monte poseerá una capacidad instalada de 11.200 MW, y su lago tendrá un área de apenas 516 km2. La hidroeléctrica de Santo Antonio poseerá una capacidad total instalada de 3.500 MW, con un lago de 345 km2. Y la de Jirau, 3.750 MW de capacidad instalada, proveniente de un lago de 258 km2.

En cambio, las usinas construidas en décadas anteriores, como Balbina (Amazonas) y Tucuruí (Pará), inundaron áreas mucho más grandes, para generar menos energía. Balbina tiene un lago de 2.360 km2, y genera solo 250 MW. Tucuruí tiene una capacidad instalada de 8.300 MW, a partir de un lago de cerca de 2.500 km2.

¿Quiere saber más?

Lea y vea el reportaje sobre el canal artificial construido en la usina Santo Antonio, en el río Madeira, estado de Rondônia, para que los bagres y otros peces puedan desovar