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Mais forte e respeitado

Nuevo Código Forestal

En 2012, uno de los puntos más sensibles y polémicos de la legislación brasileña fue finalmente sancionado: el nuevo Código Forestal, cuya versión anterior remontaba a 1965.

Durante meses, el tema generó debates acalorados y embates apasionados. Varios ministerios del gobierno Dilma participaron en las discusiones, buscando mediar las posiciones divergentes. A sabiendas de que, necesariamente, una nueva legislación terminaría por ser promulgada en el Congreso, el gobierno Dilma actuó en el sentido de construir una legislación que permitiera conciliar el respeto al medio ambiente con la producción agropecuaria, en un modelo de desarrollo que equilibrara a ambos.

Al final del proceso, con una nueva propuesta aprobada por la Cámara de Diputados y el Senado Federal, hubo una amplia movilización de la sociedad, pidiendo que la presidenta Dilma vetara los puntos de la nueva legislación que pudieran generar daños al medio ambiente o a otros intereses relevantes allí presentes. La presidenta atendió a varias de las demandas presentadas, consolidando el nuevo Código Forestal, tan equilibrado como fue posible.

Dilma veta artículos que contrariaban el interés público

Los vetos de la presidenta Dilma fueron fundamentados por la existencia de contrariedad al interés público y de inconstitucionalidades en parte de la nueva legislación, habiendo sido determinados tras consultas a los ministerios del Medio Ambiente, de la Agricultura, Ganadería y Abastecimiento, del Desarrollo Agrario, de Planificación, Presupuesto y Gestión, de Minas y Energía, de la Ciencia, Tecnología e Innovación y de las Ciudades, además de la Abogacía General de la Unión.

La nueva legislación está asentada en el principio de no amnistiar y no estimular talas ilegales. Aunque todos tienen que recuperar las áreas deforestadas indebidamente, a fin de asegurar la justicia social el nuevo Código Forestal estableció obligaciones diferenciadas según el tamaño de las propiedades: en aquellas con hasta cuatro módulos, la recuperación de las áreas deforestadas indebidamente será proporcional al tamaño de la propiedad; en aquellas que superen dicho tamaño, se deberá hacer la recuperación del 100% del área deforestada

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Conozca el Nuevo Código Forestal

 

Catastro Ambiental informa recursos naturales disponibles en todas las propiedades rurales del país

La nueva legislación consolidó la necesidad de regularizar la situación agraria y ambiental de las propiedades rurales, especialmente por medio del Catastro Ambiental Rural (CAR).

Para viabilizar el CAR, el gobierno Dilma creó y puso a la disposición de todos los estados un sistema electrónico, disponible en la página web www.car.gov.br, para que se haga el registro obligatorio, de alcance nacional, de todas las propiedades rurales. Hasta el inicio de agosto de 2014, 285 mil propiedades rurales ya se habían registrado en el Sistema Nacional de Catastro Ambiental Rural (SiCAR).

Con el CAR, se conocerán los recursos naturales disponibles en todas las propiedades rurales del país, su contribución para nuestra biodiversidad. Los propietarios rurales podrán iniciar la recuperación de las áreas de preservación permanente y la sociedad podrá fiscalizar, de manera objetiva, el cumplimiento de la legislación ambiental. También con el CAR, los propietarios podrán ser recompensados por los servicios ambientales promovidos en sus tierras, favoreciendo el desarrollo de una nueva economía forestal.