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Crescimento com distribuição

Preguntas Frecuentes

 
 
 
 
 

En 2005, el Gobierno Lula tomó la decisión histórica: pagó el restante de la deuda contraída por FHC y libró al país de las exigencias del FMI. Luego, por primera vez en la historia de Brasil, le prestó dinero al FMI. La decisión tomada por Lula no fue solo la de cambiar un acreedor por otro, como dicen los adversarios del gobierno y del pueblo brasileño, pues la deuda neta se redujo a casi la mitad entre 2002 y 2013, cayendo del 60,4% del PIB, en el último gobierno de FHC al 33,8% en 2013.

 Al prestarle dinero al FMI y a los países europeos, ¿Lula solo distribuyó dinero de los brasileños a los pueblos más ricos?

Pagar la deuda con el FMI y volverse su acreedor tuvo un importante significado político y fue decisivo para que Brasil reafirmara su soberanía, recuperando la autonomía perdida en la gestión de nuestra economía. Antes de Lula, Brasil no era dueño de sus pasos. Cada tanto, representantes del FMI desembarcaban en Brasil con la temida maletita negra en las manos, para verificar si el país seguía obedeciendo las reglas que ellos imponían. Y darles un tirón de oreja al presidente y a los ministros, si el gobierno estuviera, por ejemplo, gastando mucho dinero con políticas públicas. Eso cambió cuando Lula llegó a la Presidencia. Aprendimos a engrosar la voz con nuestros acreedores - que hoy nos deben dinero - y nos acostumbramos a que nos oigan.