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O povo em primeiro lugar

La nueva clase C

 

Nuevos consumidores fortalecen la economía nacional contra las crisis europea y norteamericana

La construcción de un amplio mercado consumidor de masas en Brasil no solo posibilitó el acceso de millones de brasileños a bienes de consumo sino que hizo a la producción nacional menos dependiente de los humores de la economía mundial. Datos del IBGE comprueban que el volumen de ventas del comercio minorista se duplicó en los últimos diez años. El segmento todavía genera más de 8,5 millones de empleos formales, de acuerdo con datos del Ministerio de Trabajo.

La nueva clase C, que es el grueso de ese nuevo mercado de masas, está formada por millones de brasileños que entraron al mercado formal de trabajo en la última década y cobran hasta 3 salarios mínimos mensuales. Son obreros de la construcción civil, empleados del comercio, conductores, porteros, manicuras, empleadas domésticas, mensajeros en moto. Ellos son los nuevos consumidores brasileños. En palabras del profesor del Instituto de Economía de la Universidad Federal de Río de Janeiro, João Sicsú, autor del libro “Dez anos que abalaram o Brasil - E o Futuro?” (Ed. Geração), es “gente que migró al Sudeste en ómnibus y hoy vuelve al Nordeste para visitar a sus parientes en avión”.

En 2003, el mercado de consumo brasileño era sostenido por el 45,2% de su población, que representaba las clases de ingreso A, B y C. Las clases D y E presentaban baja capacidad de compra. A partir de 2011, el porcentaje de la población que pasó a sostener el mercado de consumo subió a un 67,8% de la población.

Fue este significativo aumento del mercado de consumo interno lo que permitió que Brasil enfrentara la crisis internacional de 2008/2009. Esa nueva clase C, que ganó 42,24 millones de nuevos integrantes entre 2003 y 2012, es la gran impulsora del mercado de consumo interno del país, un canal robusto del nuevo desarrollo económico del país. Estos nuevos consumidores vienen generando compras, producción, inversiones y millones de empleos.

Un Brasil para todos

Quedaron en el pasado los días cuando ir a un aeropuerto para embarcar en un avión era un privilegio para tan solo un tercio de los brasileños. Viajar a paseo o para visitar a los familiares que viven lejos es ahora un derecho y una rutina para la mayoría de la población. Nunca se viajó y se compró tanto en Brasil. Estudio realizado por el instituto Data Popular indica que la nueva clase C es la responsable por el 78% de las ventas de los supermercados, el 60% de la facturación en los salones de belleza y el 70% de las compras con tarjeta de crédito.

La comodidad y las facilidades proporcionadas por un refrigerador nuevo, una cocina o un horno microondas ahora también están disponibles para la mayor parte de los brasileños. Los electrodomésticos pasaron a formar parte de la vida de la población y simbolizan cuánto ha mejorado la calidad de vida desde 2003. Según la PNAD/IBGE, en el 98,7% de los domicilios particulares permanentes encuestados en 2012 había aparato de cocina. En las regiones Sudeste, Sur y Centro-Oeste, los porcentajes de los que poseían ese bien superó el 99%.

En las regiones Norte y Nordeste, esas proporciones fueron, respectivamente, del 97,3% y del 97,5%. La investigación confirmó el avance en la posesión de algunos bienes durables de 2011 a 2012, tales como: refrigerador (del 95,8% al 96,7%); lavarropas (del 51,0% al 55,1%) y televisor (del 96,9% al 97,2%). A partir de 2008, la encuesta pasó a investigar la existencia de aparato de DVD en los domicilios y, en 2012, éste estaba presente en un 76% de los domicilios encuestados, un aumento de 0,5 punto porcentual en relación a 2011.

Algunos bienes, que ya significaron en el pasado una distinción de clase, como computadoras con acceso a Internet y celulares, hoy en día se están volviendo cada vez más accesibles.

Acceso a Internet

En 2012, aproximadamente 83 millones de personas con 10 años o más de edad declararon haber accedido a Internet en el país en los últimos tres meses anteriores a la fecha de la Encuesta Nacional por Muestra de Domicilios (PNAD 2012), contra 77,7 millones en el año anterior, señalando un avance del 6,8% (5,3 millones de nuevos internautas) en el intervalo de un año.

Teléfono celular

En 2012, se contabilizaron en el país 122,7 millones de personas con 10 años o más de edad que poseían teléfono móvil celular para uso personal. Ese contingente de usuarios creció un 6,3% en relación a 2011, lo equivalente a 7,2 millones de personas. En 2011, esa población fue estimada en 115,4 millones. Las regiones Norte y Nordeste siguieron siendo las únicas en las que menos del 70% de la población con 10 años o más de edad poseía ese medio de comunicación, aunque presentaron las mayores elevaciones en la proporción de usuarios (4,1 puntos porcentuales).

El círculo virtuoso del ascenso social

Con el ingreso familiar creciendo, los jóvenes pueden seguir estudiando por más tiempo, preparándose para entrar al mercado de trabajo más tarde, pero en mejores condiciones. Con el sinnúmero de posibilidades existentes, el diploma de un curso superior se ha convertido en un sueño posible. De hecho, el 68% de los jóvenes de la clase C ya han estudiado más que sus padres, según estudio del instituto Data Popular. Con las becas de estudio del Programa Universidad para Todos, el ProUni, la facilidad de financiación del Fies y el sistema de cupos, se duplicó el número de matrículas en cursos superiores, multiplicando también la perspectiva de una nueva generación de profesionales calificados en el mercado de trabajo capaces de hacer que el crecimiento sea sostenible.