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Direito e Cidadania para todos

Política Cultural

Sale la “política de mostrador”, entra la Política de Estado para la Cultura

Conferencias nacionales movilizan a la comunidad artística y ayudan a trazar las directrices de la política cultural / Foto: Wilson Dias/Agencia BrasilEn 2003, el Gobierno Lula encontró un Ministerio de Cultura debilitado, con bajo presupuesto y una actuación que no presentaba características de política pública. A pesar de la magnitud y de la diversidad cultural del país, el MinC era un ministerio poco relevante.

Fue necesario, urgentemente, crear planes, programas y metas para democratizar, federalizar e interiorizar las acciones. Solo así el Estado pasaría a jugar un papel realmente importante en el área de la Cultura.

Con Lula y Dilma, las políticas culturales fueron ideadas y planificadas con base en tres dimensiones: simbólica, social y económica.

Simbólica, porque la cultura nos ayuda a identificarnos como partes de una misma Nación.

Social, porque ella es una necesidad humana y un derecho básico, así como la salud, educación, alimentación y vivienda.

Económica, porque la economía creativa y cultural está allí, presente en el día a día, moviendo recursos, asegurando trabajo y generando ingresos a millones de brasileños.

Con el incremento presupuestario y la nueva orientación política, el Gobierno Federal pasó a tener un rol mucho más activo en el escenario cultural, que va mucho más allá de renuncias fiscales para la producción de proyectos. El objetivo pasó a ser el de realizar una política de fomento y apoyo a la producción cultural, en lugar de solo hacer “política de mostrador”.

 

Política cultural supera el eje Rio-São Paulo y se propaga por Brasil

Con Lula y Dilma, el Ministerio de Cultura empezó a dirigir la mirada hacia la diversidad de la identidad cultural brasileña. La política cultural se extendió de Norte a Sur, de Este a Oeste, integrando a productores y gestores culturales antes ignorados, además de asegurar el acceso a la cultura a millones de brasileños que ascendieron socialmente en los últimos años.

Son acciones innovadoras en áreas ya tradicionalmente atendidas por el poder público federal, como cine, teatro, danza y literatura, pero también en sectores antes carentes de la atención del Estado, como artes visuales, museos, cultura popular, diseño, moda, artesanía y circo, entre otras.

Sistema Nacional de Cultura llevará recursos federales a proyectos en más de 5 mil municipios

En 2012, por medio de la Enmienda Constitucional nº 71, el Sistema Nacional de Cultura (SNC) pasó a formar parte de la Constitución Federal (artículo 216-A). Política de Estado estructurante, que llevará recursos federales a proyectos culturales en más de 5 mil municipios brasileños, el SNC prevé que todas las esferas de la Federación deben crear órganos gestores de la cultura; consejos de política cultural; conferencias de cultura; comisiones intergestores; planes de cultura; sistemas de financiación a la cultura; sistemas de informaciones e indicadores culturales; programas de formación en el área de la cultura; y sistemas sectoriales de cultura.

La adhesión al Sistema Nacional de Cultura por parte de los entes federados se da voluntariamente. Los estados y municipios que tengan interés en integrarse al SNC firman con la Unión el Acuerdo de Cooperación Federativa, que establece los compromisos entre las partes para la efectiva implantación del Sistema. Todos los Estados de la Federación y casi 50% de los municipios ya están integrados al SNC.

Inversión en un Brasil cada vez más creativo

Creada en 2012 por el gobierno Dilma, la Secretaría de la Economía Creativa (SEC) tiene como misión contribuir para que la cultura se transforme en un eje estratégico de las políticas públicas de desarrollo del Estado brasileño, priorizando el apoyo y el fomento a los profesionales y a los micro y pequeños emprendimientos creativos.

Con inversiones de R$ 40 millones, el Programa Red Incubadoras Brasil Creativo ofrece gratuitamente cursos y consultorías, planificación estratégica, asesoría contable, jurídica y de comunicación, marketing, elaboración de proyectos y captación de recursos, además de seguimiento continuo.

En la primera fase, la Red Incubadoras Brasil Creativo estará presente en 12 estados (Acre, Bahia, Ceará, Goiás, Mato Grosso, Minas Gerais, Pará, Paraná, Pernambuco, Rio de Janeiro, Rio Grande do Norte, Rio Grande do Sul) y en el Distrito Federal.