• English
  • Português
  • Español
Crescimento com distribuição

Agricultura Familiar y Reforma Agraria

 

Lula y Dilma asientan a 771 mil familias en 51 millones de hectáreas para fines de reforma agraria

Símbolo de la democratización de la tierra y del aumento de oportunidades de trabajo e ingresos en el campo, pero considerada un tabú por los conservadores, la reforma agraria ganó un impulso histórico durante los gobiernos Lula y Dilma.

Familias como la de João Mendes da Rocha y su hijo Marco Aurélio (Paranoá-DF) ahora producen más y lucran más con el apoyo del gobierno federal.  Foto: Eduardo Aigner/MDALos dos juntos promovieron un número récord de asentamientos según datos del Incra: 771 mil familias recibieron el título de propiedad de tierras en los últimos 12 años, más de la mitad del total de beneficiados en toda la historia de la reforma agraria en Brasil.

Nada menos que 3.902 asentamientos fueron creados en todos los estados de la federación, sumando 51 millones de hectáreas, o los territorios del estado del Ceará y del Mato Grosso do Sul juntos - lo equivalente al 56% de todas las tierras ya disponibilizadas para la reforma agraria en la historia del país.

Y lo más importante: en vez de abandonados a su propia suerte como en el pasado, los asentados pasaron a contar con crédito, asistencia técnica, construcción y reforma de viviendas, apertura de carreteras, instalación de agua y luz eléctrica, semillas de alta calidad genética, garantía de venta de la producción y ampliación de los niveles de escolaridad, entre otros beneficios. Más que un pedazo de tierra, han conquistado el derecho de plantar, cosechar y vivir con dignidad.

Dilma invierte en la calificación de los asentamientos

Con Dilma, la reforma agraria ganó más mecanismos legales para avanzar. Desburocratizándose. Los procedimientos para la obtención de tierra fueron simplificados. Las ordenanzas de creación de nuevos asentamientos pasaron a contener el cronograma de inversiones de programas como Mi Casa, Mi Vida y Luz para Todos.

La liquidación de las deudas está más fácil, con descuentos de hasta un 80%. La Ordenanza de 2013 posibilita la renegociación de los débitos de 947 mil familias asentadas, 200 mil del Pronaf. Ellas vuelven al sistema de crédito productivo, movilizando 8 millones de hectáreas para la producción de alimentos.

La asistencia técnica, que ya beneficia a 349 mil familias, de acuerdo con el Ministerio de Desarrollo Agrario (MDA), será extendida a otras 100 mil hasta el final de 2014. La estimación es de que en cinco años cada familia asentada genere un valor de producción equivalente a dos salarios mínimos mensuales. La orden es: tierra para quien la necesita, de forma cada vez más rápida y con más seguridad.